Y un día, Hermes Binner le respondió a la Presidenta. "Impunidad" judicial, falta de "respeto", de "decencia política" y de "federalismo", "pensamiento único" y "crispación permanente", fueron algunos de los conceptos que el gobernador santafecino y candidato presidencial del Frente Amplio Progresista (FAP) le dedicó ayer a Cristina Kirchner.
La reacción se produjo un día después de que la jefa del Estado le achacara la supuesta falta de crecimiento de su provincia durante un acto oficial, cerca de Rosario, donde Binner fue silbado e insultado por militantes kirchneristas que vitorearon al candidato a gobernador del oficialismo, Agustín Rossi.
Cuatro días antes de la elección provincial, en el entorno del mandatario socialista -un hombre habitualmente reacio a la confrontación y las frases altisonantes- se relamían con la controversia desatada: creen que no sólo benefició al candidato provincial del FAP, Antonio Bonafatti, sino que los dichos de la Presidenta instalaron a Binner en la campaña nacional.
Binner buscó mostrarse ayer en la Capital: almorzó con el titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, compartió un acto en el Club Español con sus candidatos porteños para la Cámara baja y se reunió con periodistas. Por la noche regresó a Santa Fe para el cierre de campaña de Bonfatti en la capital provincial.
La reacción por el acto que compartió con Cristina Kirchner no se hizo esperar. "Mientras hablaba me silbaban, se acordaban de mi madre y en un gobierno democrático eso no es la decencia política que necesitamos", dijo antes de ingresar a la sede de Federación Agraria junto con su compañera de fórmula, la senadora cordobesa Norma Morandini.
Políticas activas
Allí habló de la necesidad de tener políticas "más activas" para el sector productivo y de generar una relación "no antagónica" entre la ciudad y el campo. "No aspiramos a tener una Argentina de crispación permanente, es necesario entrar en un camino de pacificación", agregó. Pero las críticas continuaron.
De hecho, su discurso en el Club Español se inició con fuertes críticas al rol del juez federal Norberto Oyarbide, a quien describió como el "magistrado que termina las investigaciones en la nada", sin mencionarlo explícitamente. "Ante tantos hechos dolosos siempre es el mismo juez el que actúa, siempre la bolilla está cargada. ¿No será que hay que cambiar el bolillero para ver si hay otro juez que pueda realmente llevar adelante un proceso?", sostuvo.
Luego acusó a la Casa Rosada de "mancillar" las fechas patrias al transformarlas en actos de campaña. Recordó el último acto en Rosario por el Día de la Bandera, en el que la Presidenta también había criticado su gestión. En diálogo con LA NACION, hasta bromeó por la última inauguración de obras públicas en Santa Fe: el 8 de junio, y por teleconferencia, Cristina Kirchner presentó un tramo de la ruta 19. "Ni nos invitaron y eso que a la obra la pagó la provincia", recordó.
Tampoco se privó de chicanear a la Presidenta. Lo hizo luego de poner en duda las cifras que Cristina Kirchner había utilizado para sostener que Santa Fe creció menos que la media nacional. "También otros países de Sudamérica crecieron más que la Argentina", dijo, y cuestionó los subsidios que paga el Estado. "¿Qué sentido tiene subsidiar la educación privada o la electricidad en Barrio Norte?", se preguntó.
Tanto Claudio Lozano, Humberto Tumini, Roy Cortina y el resto de los candidatos porteños del FAP salieron en defensa de Binner. "A lo mejor no es bueno crecer tan rápido", dijo Lozano con ironía, tras afirmar que en Santa Fe se paga el 82% móvil a los jubilados o se dedica el 40% del presupuesto a la Educación. Pero, ilusionados por el "crítico entusiasmo" que ayer desplegó el gobernador, más de uno deseó que la Casa Rosada lo mantenga en la mira.
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